jueves, 12 de junio de 2008

Hay poca gente feliz

Durante años he escuchado a gente desgraciada, descarriada, rota y desarraigada,a enfermos, ancianos y solitarios.
He escuchado a hombres en medio de su bienestar, que tenían cuanto deseaban y podían comprar cuanto soñaban y que, profundamente desgraciados, decían:
- Ya nada me dice nada, estoy harto.



El libro que leí
era el hombre vivo.
El fue mi universidad.




No soy más que un gnomo con una semilla en la mano para plantarla en tu corazón y, al igual que el campesino, creo en cualquier semilla que pueda caer en tierra buena.
Habrá lluvias y habrá sol, habrá tormentas y tempestades. Y la semilla nunca verá la espiga. Pero creo en el Invisible que de cada semilla hace mil en espigas y granadas, en campos de alegría por todo el país.

PHIL BOSMANS